7 feb. 2010

Haití

La noticia me llegó de sorpresa. Ese día buscaba el canal de Radio BUAP en la radio. Al encontrarlo me quedé escuchando lo que hablaban dos hombres. Fue de esa manera en la que me entere de la noticia.
Uno de ellos hablo sobre el pueblo de Haití más a fondo. La historia de un pueblo en una isla conquistada por los españoles. Cristóbal Cólon llegó a esa isla pensando en que era la India pero resultó ser parte de un gran contiente.
Los días que trascurrieron a enterarme de la noticia fueron nefastos. No por que mi día fuera malo si no por que en la primera plana de cada periódico se anunciaba la tragedia de Haití. En primera plana, como si fuera un circo. La noticia más esperada del año.
Mientras veía de reojo las primeras planas sobre la noticia en el puesto de periódico que siempre frecuento ocurrió algo curioso. Un joven bien vestido se acercó a mi y me mostró unos documentos en los que pedían apoyo para Haití. Leí los documentos y vi el signo de la ONU en ellos. Pedían una simple cooperación por medio de una tarjeta de crédito. En ese momento no pude ayudarlos a pesar de tener una tarjeta. Cuando le dije que volvería después él me contó que varias personas le habían dicho lo mismo.
Me despedí de él y no he vuelto a verlo. La pregunta es ¿Es un estafador? ¿O realmente quería ayudar? En el fondo yo creo que si era sincero. Por sus acciones y palabras.
Cada vez que camino por las calles del centro y veo las primeras planas de los periódicos me pregunto algo muy importante ¿Las noticias son moda? Los periódicos anuncian en sus primeras planas como si de espectáculos se tratasen las tragedias de la vida entre ellas las de Haití.
Recuerdo que leyendo una sección del Universal en Internet, encontré una noticia interesante. Se trataba de una conferencia que dio Blanche Petrich en la IBERO. Ella criticaba la manera en que México daba la noticia de Haití. Solo viendo los puntos negativos del país en vez de mostrar a su vez sus logros.
Por otro lado y regresando a lo del espectáculo justo hoy mi hermanita me contó un chiste que le había contado una amiga suya. El chiste decía esto: "¿Qué hay debajo de una piedra? Un niño haitiano"
Chistes como esos son creados por tontos. Es como aquel de < " ¿Cómo metes a niños africanos en un coche? Lanzas un pedazo de pan al interior"
¿Qué es lo gracioso? ¿Por qué nos reimos de las desgracias ajenas? La verdad no lo entiendo, por que si no analizara me metería en un rollo psicológico extenso.
Esperemos que Haití salga adelante, hasta ahora cuenta con el apoyo de muchos países.

2 comentarios:

Haīro Nigerrouse dijo...

Tristemente es sólo la desgracia lo que suele desviar las miradas de las masas, y no los logros. Una sociedad ociosa y enagenada requiere cierto morbo diariamente por razones que, francamente yo tampoco comprendo. Es tal vez la necesidad de recalcar las tragedias de alguien mas para aligerar las nuestras? quizás, como dije, yo tampoco quiero ahondar mucho en eso...
El caso es que en estos momentos los ojos del mundo ahora están en este país. Con todo lo que ello puede implicar...

Anónimo dijo...

Efectivamente, han pasado dos semanas y ya el tema de Haití empieza a quedar atrás, y son otras noticias las que se llevan las primeras planas. Esto no es nuevo. Las tragedias se acumulan unas tras otras, y como son las desgracias de otros, simplemente dejamos de mirar a lo que ha ocurrido apenas la semana pasada. Nuevas catástrofes y espectàculos nos entretienen. Hemos perdido la capacidad de compasión.